examina
en qué inviertes tu tiempo y tu energía: centra tus esfuerzos de forma eficaz
enseña
la transcendencia de la proactividad...
consigue
no subordinar tus acciones a tus sentimientos manteniéndote fiel a tus valores
demuestra
que nuestra conducta no es una función de nuestras condiciones, y sí de
nuestras decisiones…
como
seres humanos, somos responsables de nuestras propias vidas...
demuestra
que nuestros pensamientos y acciones pueden estar en armonía con nuestros
principios
esa
profunda percepción interior de lo que es correcto o incorrecto con respecto a
los principios que gobiernan nuestra conducta